Betty Galiano nos cuenta su experiencia como intérprete en Japón

La Junior Chamber International (JCI) es una organización no gubernamental a nivel mundial con oportunidades para jóvenes profesionales o empresarios entre 18 y 40 años de edad que creen en el valor del ser humano como factor principal de desarrollo y bienestar.

La JCI tiene acuerdos de cooperación con la Cámara Internacional de Comercio CIC, el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF), CARE, la Asociación Internacional de Estudiantes de Economía y Administración (AIESEC), la Organización Panamericana de la Salud (OPS), la Organización Mundial de la Salud (OMS), y la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO).

En marzo de 2010, Guido Weber, miembro de la JCI, se puso en contacto para invitarme al Congreso que la JCI organizaría en Rosario en abril de 2010. Guido me explicó que un grupo de jóvenes estaba organizando el Congreso ad honorem por lo que le ofrecí interpretar durante el congreso sin cobrar mis honorarios, como aporte a lo que estaban haciendo por la ciudad. 



En esa oportunidad, conocí a Nelson Duran, intérprete de la JCI desde hace 48 años, con quien trabajé los cuatro días. Al finalizar me invitó a trabajar con él en el Congreso Mundial de la JCI en Japón. 

El congreso se realizó en Japón, desde el 2 al 7 de noviembre de este año. Fue una experiencia extraordinariamente enriquecedora personal y laboralmente. Japón me sorprendió gratamente, es un país muy organizado, prolijo, se respira tranquilidad y prosperidad. En el Congreso Mundial, los delegados de la JCI de todo el mundo se reunieron en Osaka. Miles de jóvenes ciudadanos activos participaron animadamente compartiendo la misión de crear cambios positivos en este mundo cada vez más adverso. Fijan una meta común e intentan alcanzarla en conjunto, cada uno desde su país. El lema de este año fue “el impacto de uno». Es un ejemplo de vida que todos deberíamos seguir.

En el plano laboral también fue una experiencia inolvidable. Las cabinas de interpretación eran tres, una de japonés – inglés, la segunda francés – inglés y la tercera español – inglés. Todos trabajamos en equipo, con mucha dedicación y responsabilidad.

Agradezco a Nelson por esta maravillosa oportunidad. Y recuerden que si queremos, ¡podemos!